lunes

Hola de nuevo.

Me cuesta escribir. 
Podría decirse que es bueno, teniendo en cuenta que el detonante que encendía la pólvora de mis dedos eran siempre lágrimas.
Pero sin embargo, empiezo a odiarlo. 
No sé si es que tengo un alma masoquista o simplemente, no estoy en mis cabales, pero echo de menos escribir.
Antes escribía con una facilidad increíble. Recuerdo que a veces incluso llevaba encima una cuaderno para apuntar mis sentimientos durante el día, y al reflexionar sobre ellos, simplemente salía.
Pero ya no. No quiero escribir mis sentimientos en un cuaderno.
Quiero sentir.
.
Hacía tanto que no me había puesto a escribir que ni si quiera me acordaba de lo último que decidí regalar al mundo.
Lo he leído hoy.
Y me rompe. 
Me rompe porque recuerdo hasta la última sensación que me hizo escribir aquello. Hasta la más mínima sensación que hizo que, por primera vez, estuviese tan jodida que en vez de querer escribir dejase de hacerlo por completo.
Hoy, cinco ataques de pánico y dos recuerdos traumáticos después, estoy aquí. 
Trataré de quedarme con todas mis fuerzas. Casi tanto como trato de olvidar y levantarme cada día.
Hola de nuevo.

2 comentarios:

  1. Tampoco yo escribo ya, a veces creo que quedé vacía después de haberme roto el corazón. Ni siquiera sobre eso pude escribir, y hoy, 1 año y medio después, sigo sin encontrar nada que me haga sentir otra vez, escribir otra vez.
    Un beso. Gracias por tu texto que me ha hecho sentirme identificada. :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo difícil es saber qué sentir. ¿Felicidad porque ya no hay tristeza, o tristeza porque ya no hay sobre qué escribir?.
      Gracias a ti por comentar, espero que la inspiración vuelva a llamar algún día a tu puerta sin lágrimas de por medio. Un beso muy grande.

      Eliminar